viernes, 8 de junio de 2018

Freedom

Ya me canse, siempre lo mismo, la misma gente, las mismas calles, los mismos lugares. Quiero ir mas allá. Quiero desplegar mis alas y elevar mis pies del suelo. Quiero algo distinto. Andar por otras calles, recorrer otras ciudades, ver nuevos teatros. Quiero perderme en librerías y encontrarme en nuevos libros. Dejar las historias en las que salvan a princesas, por princesas que se salvan ellas solas. Tomar un mate a las 6 en Oxford street y un te en la Avenida de Mayo. Pasear por Central Park mientras me tomo un helado.
Quiero actuar en algún teatro perdido y perderme en una obra única. Subirme al Himalaya y bucear en el Pacifico. Aprender a surfear en una playa Hawaiana.
Conocer a gente nueva que tenga historias que contarme. Tener nuevos amigos a los ir contar mis historias. Encontrar nuevos amores con los que ver un amanecer en la playa. Enamorarme de alguien, tatuarme su nombre.
Ir a un concierto único de algún grupo olvidado.
Quiero vivir todas esas experiencias con las que siempre soñé....


lunes, 4 de junio de 2018

Vagón

Me encantaría ser una de esas historias de vagón, de las que todo el mundo ha oído hablar alguna vez. En las que dos personas, que no se conocen, salvo por que se ven todos los días en el tren,  se montan en el mismo vagón, se sientan enfrente y no se hablan, solo se miran a escondidas por miedo a que el otro le pille mirándole. Hasta que un día uno se atreve ha decir algo, aunque solo sea un lo siento por una pequeño golpe, y el otro solo sonríe, y se miran por primera vez directamente a los ojos.
Y al día siguiente se saludan, como amigos, y uno se atreve a preguntarle el nombre, y el otro se atreve a decirlo, y empiezan a hablar, a conocerse lentamente entre parada y parada. y llega el momento de que uno se baje y se despiden, hasta mañana.
Al día siguiente se atreven a saludarse con dos besos, y hablan todo el trayecto, como el día anterior. Y así, poco a poco, van cogiendo confianza, hasta que llega el ultimo día de la semana, y el se vuelve valiente y le pide en teléfono.
Y el sábado le envía un mensaje, y ella responde emocionada.
Y así se van enamorando, poco a poco. Y un día ella le propone ir a tomar algo el fin de semana, el acepta y ambos sonríen.
Y dejan de ser dos desconocidos que se miran en un tren para ser dos personas que comienzan a conocerse.
Como me gustaría ser una de esas historias....